miércoles, 19 de noviembre de 2008

siddartha



Cuando Paola aun era Alberto, tenia anhelos profundísimos de encontrar su paz interior, tanto así que intentaba abstraerse de la rutina escuchando música celta, y recordando siempre la especial frase, de aquel inolvidable libro, que le había regalado su abuela para su cumpleaños número 18

1 comentario:

Unknown dijo...

¿Còmo sigue esto? A Susi y a mí nos tiene muy intrigadas. Apenas salga en las librerías nos vamos a comprar la novela.