miércoles, 19 de noviembre de 2008

un aire quieto que se mueve




Pero caí de nuevo contra la pared que estaba frente a mí. Eso me desorientó mucho por lo que intenté apoyar mi espalda contra la pared, y con las fuerzas de mis rodillas me fui levantando muy despacio. Cuando logré ponerme de pie (las cortas bocanadas de aire que lograba tragar las utilizaba para mover mis torpes piernas) vi que me encontraba en el mismo lugar donde me caí, el pasillo hacia mi habitación, pero el aire era distinto, como si sintiera una corriente pesada y quieta moverse encima mío. Busqué frente a mi una referencia (podría jurar que había algo allí antes de que me cayera), algo que me guiara en la oscuridad y toqué la pared. Lo que percibieron mis dedos fue raro,

No hay comentarios: