Vicente se disculpó con el encargado y le pidió permiso para volver a revisar el lugar, con el pretexto de haber perdido su maletín durante la fiesta en la noche anterior. No tuvo problema, entró, revisó habitación por habitación, entró en la cocina, en la suite principal, pero no había nadie ni nada, pues no estaban ni los muebles. La noche anterior, ese lugar estaba lleno de sirvientes, mozos, comida internacional, y ahora…nada.
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