martes, 18 de noviembre de 2008

hasta unas flores



La vida de Rolando era intrascendente hasta que el día tres de mayo de dos mil ocho encontró, además de a su madre tirada muerta en su habitación, un cofre con un objeto. Dentro del cofre encontró un cosa de color dorado, quizás era bronce, quizás de oro. Más tarde comprendió que estaba hecho del último material mencionado. Al tocarlo pensó que podría venderlo y ganarse unos billetes porque su peso era importante. Podría comprarse la comida de la semana y hasta unas flores para la reciente difunta. Sacó el objeto y lo puso arriba de la mesa.

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