Solté mi mano derecha del sitio donde la tenía apoyada y comprobé lo que temía: la extensión que simulaba un cuero duro, tenso, rugoso y estriado seguía allí, solo que ahora era mucho más amplio y en ciertos puntos (que imagino como el más débil de la extensión) mis dedos se hundían más fácilmente. Mi mano izquierda seguía apoyada sobre la cosa que descendía verticalmente para unirse también a la forma dura y con líneas huecas (¿dije que estaban perfectamente marcadas?) que le esperaba abajo. Mi mano derecha se separó del centro del objeto blando para buscar mi otra mano, y juntas transitaron la superficie dura horizontal y surcada que seguía hacia la derecha. Creo que en ese momento supe que ya había tocado esa parte, aunque en realidad se parecía al resto de las estructuras duras que constaban de dos objetos duros, horizontales y estriados paralelos y dos objetos duros, verticales y estriados paralelos también. En el centro se encontraba el material blando en su parte débil, y duro a los costados, parecido a una membrana rugosa y desnivelada.
Me alejé para observar de qué se trataba pero mis ojos mareados y cansados no distinguieron gran cosa, además que no había luz ni penumbra.
Me alejé para observar de qué se trataba pero mis ojos mareados y cansados no distinguieron gran cosa, además que no había luz ni penumbra.
Seguí camino hacia mi habitación tomándome de las paredes…
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